Bikiak Berri nació de un sueño compartido entre dos hermanos que crecieron entre los fogones de su abuela en el Casco Viejo de Bilbao. Desde pequeños, supieron que la cocina era su lenguaje, y que el barrio era su hogar.
Después de años trabajando en restaurantes de toda Europa, decidieron volver a casa para abrir algo distinto: un lugar donde el desayuno fuese tan importante como la cena, donde un bocata de toda la vida conviviese con un cóctel de autor, y donde cada cliente se sintiese parte de la familia.
Bikiak Berri no es solo un bar. Es un punto de encuentro, un rincón de barrio con alma cosmopolita, donde cada plato cuenta una historia y cada copa es una invitación a quedarse un rato más.